viernes, 1 de mayo de 2015

ESQUÍ DE TRAVESÍA POR LAS BRAÑAS DE SOSAS DE LACIANA

Aunque el viernes mi intención para el sábado era salir a rodar algo con la BTT por los montes de Ponferrada, un guasap de mi amigo Marcos me hizo cambiar de planes. Me proponía salir temprano hacia Babia o Laciana para hacer esquí de travesía con Eloy Santín y Miguel Adrados, dos ilustres montañeros del Bierzo y Asturias respectivamente. Había que aprovechar los últimos días de esquí de montaña de esta temporada tras las buenas nevadas de la primavera. Un 12 de abril de 2013 con mucha nieve acumulada en nuestras montañas.
De buena mañana salimos desde casa de Eloy al que acompaña María, su mujer; nos dirigimos a Villaseca de Laciana dónde habíamos quedado con Miguel y Carlos que venían desde Oviedo. La intención es subir por el valle de Sosas hasta las brañas para desde allí hacer una travesía por los picos y palas frente al pico Cornón. En Sosas nos encontramos con Celia y Gundo dos asiduos esquiadores de travesía de Ponferrada que se unen al grupo.
 Miguel Adrados está publicando unos libros sobre esquí de montaña por la Cordillera Cantábrica y esta travesía iba a formar parte de un de sus capítulos, incorporado al tomo II (zona Occidental). El tomo I (zona oriental) ya se publicó en enero.

Subiendo por la pista de acceso a las brañas con el Citroen de Eloy.
Pretendíamos llegar hasta las brañas con los coches por la pista que sigue el valle por su margen derecha, una pista que aunque estrecha tiene un firme de tierra por la que pueden rodar vehículos 2x2; al llegar a un punto del camino, un ventisquero (trabe) nos obliga a montar todo el material a cuestas y a caminar hasta alcanzar la nieve a 1,5 km de allí.

Llegando a las primeras cabañas.


Algunas cabañas semi derruidas que nos encontramos al lado del camino.

La nieve cada vez más cerca.
  Al pasar las últimas cabañas ya podemos calzarnos los esquíes y empezamos a foquear por las suaves laderas de las palas Este del valle.



Gundo y Marcos
 Mientras vamos ascendiendo podemos ir contemplando la imponente cara sur del Cornón.

Seguimos ascendiendo por la ladera Este hacia el cordal que nos llevaría al Pico Elena de 2003 m.




 En las crestas del cordal que da acceso al Pico Elena.
Al fondo el Pico Elena.
 Cada vez más cerca del objetivo.

Desde el Pico Elena iniciamos el descenso de la cara Suroeste hacia los puertos de San Miguel.

Descendiendo hacia los puertos de san Miguel.
 Una vez en los Puertos de San Miguel nos paramos a comer algo y a poner las pieles para ascender a La Manteiga.

Llegando por la arista norte a La Manteiga.


Desdela cumbre de La Manteiga iniciamos descenso por la cornisa de la cara Este que da acceso al Valle de Sosas.

Al fondo el Valle de Sosas.

Desde las Brañas de Sosas de nuevo toca quitar los esquíes y portear un par de km hasta los coches.
 

  En la taberna de Sosas disfrutando  de la compañía de todos los integrantes de la bonita jornada de esquí.

 El sol primaveral en el valle nos despide de este espléndido día de esquí, que en pleno mes de abril  aún sigue conservando mucha nieve en la Cordillera.


Hasta la próxima.

martes, 21 de enero de 2014

domingo, 5 de enero de 2014

Esquiando con lobos.

Tarde del 29 de noviembre de 2008. Nevada copiosa sobre las montañas del Bierzo. Decido subir desde Ponferrada, que también recibió su primera nevada, hasta mi pueblo: Valle de Finolledo a 30 km al noroeste. Mis esquís de travesía estaban ansiosos de iniciar la temporada y de hacerlo aquí a 700 m. de altitud a la puerta de mi casa en el pueblo, para subir a  la cota 1000  de la cima del Monte Sufreiral, cuna de mi pasión por la montaña y la nieve. Llevaba un par de años con este reto marcado: no es una gran montaña, no está en los Alpes, pero le tenía más ganas a esta travesía que al descenso del Mont-Blanc. Quería subir de tarde para hacer la bajada bajo la luz de la frontal y darle así una pequeña dosis añadida de aventura nocturna en solitario (y siendo consciente de que la ruta que iba a hacer la conocía muy bien), mejor dicho, acompañado por un buen amigo.

Valle de Finolledo bajo la nieve y al fondo el Monte Sufreiral al que iba a subir....



Os presento a mi amigo Loup (en francés Lobo) que me iba a acompañar.



Copiosa nevada caía por la tarde en el pueblo...



Calzando los esquís en la misma calle a la puerta de casa...


Saliendo del pueblo...





Anocheciendo sobre el Valle...




Subiendo se hace noche, Loup disfrutaba como un lobo...



Profundas huellas de los esquís a causa del zueco que se les iba formando en la base: la nieve polvo se pega y va formando una capa cada vez más gruesa que dificulta mucho el avance por el peso que hay que mover y porque el deslizamiento es mucho peor. No me había acordado de utilizar el spray antizuecos...




Mi amigo destapando sus instintos de cazador...



Por fín en la cima con los zuecos....



Los havoc preparados para disfrutar de la bajada...



Doble vía...



En esta zona me habían comentado en el pueblo que un vecino el día anterior había visto un par de lobos; cuando uno se convierte un poco en lobo de las nieves esto no le llega a impresionar,...jajajaja.




Al fondo en la oscuridad ya podía divisar las luces del pueblo...



Y llegada a casa con un sueño cumplido...




Un saludo.

sábado, 20 de abril de 2013

Esqui en Ancares. El MIRAVALLES: Cara Este.

La Sierra de Ancares, se considera la última prolongación de la Cordillera Cantábrica hacia el oeste. Aquí la dirección E-W que sigue la Cordillera se va tornando a NE-SW, haciendo de divisoria entre Galicia y Castilla y León. Sus cumbres suelen tener formas redondeadas en las vertientes Oeste pero son más agrestes en las caras Este y Noreste, no sobrepasándose los 2000 m. de altitud (Cuiña 1987 m., Miravalles 1969 m., Mustallar 1924 m.). En esta Sierra las precipitaciones suelen ser abundantes dada su exposición a los frentes atlánticos y en ciertas ocasiones a los frentes cantábricos, por lo que las nevadas en invierno y primavera suelen ser copiosas aunque en muchas ocasiones la lluvia hace acto de presencia; además las temperaturas  pueden variar rápidamente en un corto periodo de tiempo.

Sierra de Ancares desde el Miravalles. Al fondo el pico Cuiña de 1987 m.




De todas las cumbres ancaresas el Miravalles es sin duda la de más renombre aunque no sea la más alta. Ello se debe a que es la cumbre más alpina de todas gracias a una cara Este muy agreste y a su situación al norte de la Sierra que le proporciona unas vistas fabulosas de parte de la Cordillera Cantábrica y de los valles leoneses, gallegos y asturianos.

Cara Este del Miravalles tras una nevada de invierno. Foto: Isidro Canóniga.
Este pasado invierno y primeras semanas de la primavera las nevadas fueron más copiosas de lo habitual y a mediados de abril todavía se podían divisar la sierra con un buen manto blanco. Llevábamos varias semanas con ganas de subir a Ancares a esquiar el Miravalles pero el mal tiempo de los fines de semana no nos dió ninguna opción. Hasta este sábado 19 de abril en que el sol y las buenas temperaturas nos animaron a desplazarnos hasta el puerto de Ancares para desde allí acercarnos al Miravalles.
La semana había sido calurosa por lo que sabíamos que la travesía hasta la cumbre con los esquís iba a tener que realizarse en buena parte con ellos en la mochila, pero la vista de su cara Este desde Ponferrada con mucha nieve nos animó a intentarlo.

Cara Este del Miravalles desde Ponferrada a 37 km en línea recta.
La noche había sido fría con temperaturas de 3 ºC en el valle y algunas heladas por encima de 1500 m., por lo que no dudamos en equiparnos con crampones y piolets.

Puerto de Ancares desde el que se divisa el Valle de Ancares y el Bierzo.



Desde el puerto de Ancares (1670 m.) hasta el Miravalles hay un trekking de unos 4 km. por una senda bien marcada por todo el cordal, con un par de puntos bastante agrestes que es necesario salvar trepando.

Iniciando el trekking desde el puerto.

Los tres integrantes del backcountry.


Al fondo, nuestro objetivo: el Miravalles.




Al llegar al paso más difícil, Coca y Salva deciden salirse de la senda y pasar a la vertiente norte nevada. Aqui la nieve dura les obliga a utilizar el piolet y alarga el recorrido, yo sigo el cordal hasta la base del Miravalles.

Vertiente norte con nieve dura que obliga a sacar el piolet.
Base de la cumbre dónde nos volvemos a reunir.
Desde la base, la subida se hace por una cómoda senda en zig-zag con bastante pendiente.


Una vez arriba, las vistas son magníficas, recompensa al esfuerzo realizado.




Para bajar esquiando la cara Este del Miravalles es necesario volver unos metros por la senda de subida para coger la Canal Este, que en la salida se inicia con una fuerte inclinación (45º), pero que rápidamente va suavizándose hasta llegar el amplio plató final en cota 1700.


Cara Este del Miravalles, la más alpina de la Sierra de Ancares. Foto de Isidro Canóniga tomada desde el Pico Tabillón con tele de 300 mm, sobre la que está pintada la traza del desceso realizado.
Además de ese descenso por la canal Este hay otro par de buenos descensos que se pueden realizar en esta cara y que nosotros por falta de tiempo en esta ocasión no pudimos realizar: la canal central que se forma en el collado entre las dos cumbres del Miravalles y la canal Sureste que sale desde la cumbre Norte.

Canal Este, Canal Central y Canal Sureste del Miravalles.
Iniciándo el descenso, con el Bierzo y El Morredero al fondo.

Marcos en la canal de entrada a la cara Este, con fuerte pendiente, pero segura con nieve primavera.
Coca esquiando la canal .
Salva disfrutando de la nieve crema en el plató final.


Con el día que hacía nos paramos en el plató al lado de unas rocas, para comer un poco y reponer fuerzas con chorizos bercianos y postres que Coca había traído de Polonia.


Después del tentempié nos ponemos las pieles e iniciamos el ascenso al collado Este para acceder a la vertiente suroeste por la que íbamos a descender la pala que quedaba con nieve.



Desde el collado Este se accede fácilmente por senda a la vertiente oeste desde la que iniciamos el descenso por la pala suroeste desde la que podríamos enlazar con la vertiente norte del cordal aún con nieve, para así foquear más de la mitad del recorrido de vuelta al puerto, siempre más cómodo que hacer backcountry.


Tomás en el collado que inicia el descenso por la pala SW


Salva

La pala va aumentando de pendiente en este tramo hasta unos 35º

Esta cara suroeste es la más esquiada del Miravalles y la más larga de toda la Sierra junto con la este del Cuiña. Es una pala que con una buena nevada se puede bajar hasta el pueblo de Balouta, lo que supone  un desnivel esquiable de unos 800 m.. Lo más normal es poder esquiar los primeros 500 o 600 metros de desnivel que son los que mantienen una pendiente contínua de unos 35º.

Cara SW del Miravalles. En rojo la traza de nuestro descenso por la pala que aún quedaba con nieve. El descenso habitual con nieve se realiza desde la misma cumbre por la línea de máxima pendiente y dirigiéndote hacia el oeste, la izquierda de la foto.
 Una vez en la zona final de la pala aún podemos seguir con los esquís por una senda que mantiene la nieve entre matorrales para, de este modo, llegar al punto de subida dónde nos colocamos las pieles.








Valle de Balouta.
Y finalmente seguimos la ruta de vuelta hasta el puerto, ya cansados pero contentos por el día de esquí de montaña que disfrutamos.


El track de la travesía:


Saludos.

Fotos: T. Coca-S. Ferrer-M.Ochoa